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Fumar puros ha estado tradicionalmente asociado al consumo de coñac y armañac. Como sucede con el whisky de malta, los buenos puros varían en estilo. El objetivo es conseguir una óptima combinación entre maltas y puros.

Esta es una labor más compleja de lo que se pueda pensar. Así como el whisky se revela en la copa, un puro se dejar sentir de principio a fin.

El whisky reacciona con la atmósfera, de forma que si se vuelve a beber un whisky diez minutos después de haberlo probado, se le hallan nuevas cualidades o incluso las mismas, pero con un equilibrio diferente.

El paladar de un puro suave y fresco es diferente en términos de peso y matices de un puro medio y asimismo es diferente según se va avanzando en el consumo de la propia pieza.

Según el proceso de fabricación, el aroma de un buen puro se construye ” in crescendo “. Sobre las diferentes opciones a la hora de combinar un puro con whisky hay mucho que decir:

La combinación aromática presenta dos opciones; por un lado hallar aromas compatibles (puro dulce junto con whisky dulce) y por otro, está el intento de combinación de aromas contrastantes (tabaco dulce con aroma turbado).

No obstante, el humo de los puros camufla muchos de los aromas que se esperan dentro de un whisky y en consecuencia se convierte en pesado y complejo. Las notas afrutadas y florales asociadas a ciertos whiskies se esfuman con el humo de un puro.

Los puros pueden dividirse en tres grupos (ligeros, medios y pesados) y una docena de maltas, en tres rangos: (Lowlands ligeros, un Speyside, Highlands y un Islay pesado. Los dos primeros puros fueron probados en combinación con los maltas de mediocuerpo. Los puros más fuertes se emparejaron con grandes whiskies.

Se eligió una serie de puros para acompañar el whisky. Cada par de puros fue evaluado hasta una puntuación de 10 por cada catador. Debido al cansancio del paladar y al tiempo, no fue posible establecer la unión entre puros fuertes y whiskies ligeros o viceversa. Aún así, las conclusiones sugieren que las antedichas combinaciones no hubieran sido recomendables. Lo más aconsejable sería la combinación de puros fuertes con whiskies de medio cuerpo y viceversa.