Si estás por reemplazar el suelo de tu hogar es posible que tengas dudas entre si poner tarima flotante o parqué. Hoy conocerás las ventajas y desventajas de cada uno y podrás tomar la decisión correcta de acuerdo a tus preferencias y necesidades.

¿Qué es el parqué y qué es la tarima flotante?

El parqué está formado por tablas de madera noble que se pegan al suelo sobre un soporte horizontal. Una vez secado se acuchilla (lija) y se barniza.

La tarima flotante se coloca ya terminada mediante un proceso industrial. No se pega con adhesivos ni se clava, sino que se monta fácilmente sobre unos listones de madera, esto da origen a un vacío que le otorga el nombre de “flotante”.

Diferencias entre tarima flotante y parqué

Composición

El parqué es, por lo general, de madera de un solo tipo y bastante sensible a cambios de humedad y temperatura que ocasionan su contracción o expansión.

La tarima, en cambio, es un producto industrial en el que pueden combinarse diferentes tipos de madera y está formado por tres capas encoladas entre ellas.

Durabilidad y resistencia

El parqué es resistente, pero debe ser lijado y barnizado cada cierto tiempo para mantenerlo en buenas condiciones.

Las tarimas flotantes, como por ejemplo las tarimas parador, son igualmente resistentes, pero frente al desgaste, simplemente se han de reemplazar sus piezas.

Precios

Aunque los precios varían de forma ostensible dependiendo de la calidad y del sitio donde se compren, el coste del metro cuadrado de tarima es mucho más económico que el del parqué.

¿Tarima flotante o parqué? ¿cuál es tu mejor opción?

Ahora que ya conoces qué es cada uno y cuáles son sus características, la elección dependerá de tus gustos personales, del presupuesto del que dispongas, del tránsito que reciban y de tus necesidades individuales.

Si el presupuesto con el que cuentas es reducido, lo mejor es optar por la tarima flotante. Al ser su instalación más rápida y sencilla que la del parqué, el coste se reduce sensiblemente.

El parqué es ideal para habitaciones con poco tránsito, la tarima es, en cambio, perfecta para ser utilizada en lugares con mucho movimiento de personas.

En cuanto a su estética, el parqué ofrece un precioso resultado final, que por su condición de natural es original e irrepetible; sin embargo, en la actualidad se pueden encontrar tarimas flotantes que imitan perfectamente la naturalidad del parqué.

El tacto del parqué es cálido. Para lograr el mismo resultado con la tarima flotante y que no se produzcan sonidos molestos al pisarla, han de utilizarse materiales de recubrimiento inferior.

El mantenimiento de la tarima es más sencillo, se limpia con una fregona, agua y jabón. En cambio el parqué requiere de productos especiales, además de necesitar ser acuchillado y barnizado cada cierto tiempo.

Esperamos haberte ayudado a determinar qué opción te conviene más en el momento de reemplazar los suelos de tus estancias, ya que se trata de una elección importante que contribuye al bienestar de tu día a día.