Sacar a pasear a tu perro y disfrutar de su compañía son objetivos que se convierten, en algunas ocasiones, en unos verdaderos sufrimientos.

Correas tensas, manos doloridas y ladridos incontrolables convierten un momento de ocio en una tortura que deseas que termine.

Para evitar estas situaciones, es necesario que tomes conciencia de la importancia de la educación o del adiestramiento de tu mascota.

Si eres de los dueños que se preocupan por su alimentación, sus cuidados y su higiene, como los que nos siguen en https://www.soloesunperro.com/, es importante que también te esmeres en darle una educación que os permita disfrutar más a los dos.

A continuación, te daremos unas pequeñas pautas que seguro que te servirán para comenzar con el adiestramiento de tu perro.

1. ¿Cuándo comenzar a trabajar las órdenes básicas?

Cuando hablamos de órdenes básicas, nos referimos a aquellas que te permiten mantener a tu perro controlado, en las diferentes situaciones de la vida diaria. Que tu mascota obedezca las indicaciones de sentado, tumbado y quieto y caminar juntos son premisas que te ayudarán a disfrutar de cada salida que realicéis.

Para comenzar el aprendizaje, el cachorro ha de contar con al menos seis meses. Iniciar antes el proceso es inútil, ya que el animal es aún demasiado pequeño para prestar atención.

Pero, a partir de esos seis o siete meses, su capacidad de concentración aumenta y ya puedes comenzar a trabajar.

2. Elige un buen momento para el adiestramiento

Educar a tu perro va a resultar una tarea que requiere toda tu paciencia. Por eso, es conveniente que elijas, para cada sesión, un momento de la jornada en el que te encuentres relajado. Si apenas tienes unos minutos para desayunar y salir corriendo a trabajar, no utilices el paseo de la mañana, dado que transmitirás tus nervios y prisas al animal y no podrá concentrarse.

3. Constancia

Mentalízate de que las primeras sesiones de trabajo van a ser unos desastres o algo muy parecido. Respira hondo y no cedas en tu empeño. Si eres constante y repites las órdenes con calma, tu perro llegará a comprender lo que esperas que haga.

4. Refuerzo positivo

Cuando el animal comprenda la acción que le pides que realice y comience a repetirla, has de estar muy atento para reforzar su conducta.

De esta manera, ayudarás a tu perro a interiorizar la orden.

A la hora de elegir la forma de premiarle, puedes optar por un premio en forma de afecto, palmada o felicitación verbal. Siempre muy exagerada y con mucha fiesta, para que comprenda tu alegría. O puedes optar por una golosina. Un trozo de salchicha o un aperitivo para perros.

La opción de la comida suele conseguir buenos resultados en menos tiempo. La alternativa de la felicitación, de la alegría de su dueño, es más compleja de comprender por el animal; pero, cuando este interioriza la mecánica, se mantiene para siempre.

5. Practicar lo aprendido

Una vez aprendidas las órdenes básicas, has de seguir practicando con tu mascota. Realiza sesiones cortas (dos o tres minutos son suficientes) para, todos los días, reforzar lo que le has enseñado.