La dieta mediterránea es una de las más reconocidas en el mundo por el aporte de vitaminas y nutrientes sanos y saludables de los que se compone. Con sus variantes en función del país en el que nos encontremos, la gastronomía mediterránea comparte algunos ingredientes que son indispensables. En este post te traemos cinco alimentos imprescindibles que debes probar en el Mediterráneo, sin importar en qué límite geográfico te encuentres; ya sea España y su paella, Italia con su pasta y pizza o Grecia con su queso feta y su moussaka.

Los 5 fantásticos del Mediterráneo

El aceite de oliva. No es posible hablar de la dieta mediterránea sin la presencia del aceite de oliva. Si bien no es un alimento como tal, en el sentido de que no lo consumimos por sí solo, se trata del acompañante o base de cientos de platos. La forma más usual de consumirlo crudo es en tostas, pero también como aliño en ensaladas o a la hora de hacer frituras, tanto de verduras como de pescado. Además, recientemente ha sido incluido en la lista de ‘superalimentos’.

El jamón ibérico. Dentro del amplio y variado catálogo de carnes que se pueden consumir a orillas del Mediterráneo, hay un tipo que es especialmente popular, sobre todo en España. El jamón ibérico es, quizá junto al chorizo, el embutido más consumido en la dieta mediterránea y con más beneficios sobre la salud. Y ahora, comprar jamones online es, además, más fácil que nunca, para degustarlo sin tener que salir de casa.

El tomate. El mundo de las hortalizas es igualmente amplio y variado dentro de este tipo de gastronomía, pero si hay que quedarse con una que sea realmente representativa es el tomate. En España está presente en las famosas tostas que combinan los tres ingredientes presentados hasta el momento: aceite, jamón y tomate. Pero no solo eso, sino que es la base de dos de las sopas frías más famosas: el salmorejo y el gazpacho. Por su parte, en Italia, nadie entendería las pizzas sin su base untada en salsa de tomate.

Los cereales. Y cualquier buena tosta tiene que tener como base el pan, hecho a partir de cereales. Se trata de otro de los alimentos principales de la gastronomía mediterránea, muy consumidos a la hora del desayuno, pero también presentes en las principales comidas del día a través de pastas o arroces que, en combinación con carnes, verduras o pescados, hacen de estos platos los más representativos.

La fruta. El clima mediterráneo posibilita que sea mucha la variedad de fruta con la que contamos en la huerta mediterránea. La naranja es una de esas imprescindibles, ya que el enorme aporte de vitamina con el que cuenta la hace única. Y es que el tipo de clima hace que los cítricos sean los grandes protagonistas, y de ahí la importancia de otras frutas como el limón o la mandarina. Además, disfrutar de la fruta de temporada cuenta con numerosos beneficios sobre la salud.

Así que ya sabes, no dudes en disfrutar los saludables placeres de la dieta mediterránea.